 


|

¿Quién eres? Dime, quién eres.
Un espíritu errante, mi ángel protector
o ¿eres tú, madre?
Sólo sé que apareciste en momentos difíciles
y empecé a escuchar una y otra vez
en forma esporádica tu tintinear,
una vibración casi imperceptible.
A veces te hacías notar con mayor intensidad
querías llamar mi atención
y te escuchaba hasta en los lugares
más inverosímiles.
Un día, te puse mayor atención,
y tintineabas sin cesar
y eso... llenaba de contento a mi corazón.
Fue una larga temporada
que tu vibrar consoló a mi alma atribulada.
Cierta vez te escuché dentro de mi bolso,
luego, dentro de mi mente,
y fue allí cuando luego desapareciste
y también mis problemas y mis pesares.
No niego que te eché de menos
te recordaba siempre como mi ángel guardián.
Te puse miles de nombres
y todos encajaban a la perfección.
Pienso que si te esfumaste
fue por estar aliviando a otros sus cargas.
Hoy, te dedico estos versos,
ya que te he vuelto a sentir
solamente en la quietud de la noche
como un vibrar etéreo.
Estos días te he escuchado
y ¿por qué te he vuelto a sentir?
Debe ser porque hoy, estoy triste,
me inundan muchas preocupaciones.
Estoy confusa.
No sé si tengo temor, ira, desconcierto,
desesperanza, desilusión, no lo sé,
no lo puedo definir.
Pero ¡qué importa! si tú estás allí
al acecho
y sé que me guiarás
una vez más a la Luz.
¿Angel, alma errante, campanita,
Madre ...?
Gracias, por estar.
Rosa Balladares Cajas
| |
| | |
 


Música: Arpegios de amor
  

The javascript is from Dynamic Drive


|