Café de los Angelitos
de Rivadavia y Rincón,
que visitaron tangueros
de alta galera y bastón,
viejas glorias del gotán,
Carlitos, Homero Manzi
y ¡quién sabe!... cuántos más.



Pasaron por tu vereda
poligriyos y señores,
leguleyos y doctores,
y la ñata de algún pibe
que en tus vidrios se quedó.



Se mantiene en mi recuerdo
entre sueños y milongas
un cruel ruido de piqueta,
lamento final de un fuelle
interpretando a Cobián.



No quedan taitas ni guapos,
ni percantas ni poetas,
sólo siguen en tu entrada
dos angelitos hermosos
que atónitos miran sin ver
ni comprender qué pasó.



Mi mente aún rememora
la gloria de tus paredes,
testigos de tantos sueños,
tertulias y cambalaches,
tangos, copas y café.



Te fuiste un día de agosto
entre llantos y tristeza.
Café de los Angelitos...
¡siempre te recordaré!



Angie Ayllen Flores          

Del libro:
"Pensamientos en soledad"
I.S.B.N.: 98743-5728-2  Edición 2003
Prohibida su reproducción sin autorización expresa.
Reservados todos los Derechos de Autor.

Música: Café de los Angelitos.








Envía esta página a esa "persona especial"
Tu Nombre:
Tu Correo :
Su Nombre:
Su Correo :
Mensaje que deseas enviarle:

Cortesía de Webservicio.com